Hemos cambiado la historia

Como decía Antonio Machado “caminante no hay camino, se hace camino al andar”. Esto mismo había hecho mi equipo en las 21 jornadas disputadas hasta hace unos días: caminar paso a paso para llegar a los puestos de Champions por vez primera en el campeonato. Para conseguir este objetivo habíamos convertido cada partido en una meta y ahora una vez llegados a la meta había que tratar de mantenerla.

El partido para conseguirlo no era fácil, el rival era el poderoso súper campeón de las últimas cinco temporadas en la Superliga China, el Guangzhou Evergrande. Un equipo en el que todos sus jugadores chinos son internaciones y que además cuenta con una gran calidad de jugadores extranjeros: Alan, Goulard, Paulinho y Jackson Martínez. En mi equipo me faltaban 6 jugadores respecto de la alineación con la que jugamos en el partido de ida frente a Guangzhou y en el que perdimos por 2-1. Eran el portero Li Shuai (27), los defensas, Li Yunqiu (16) y Li Jianbin (3), los medios, Qin Sheng (26)  y Zhang Lü (8) y nuestro goleador Demba Ba (9). Sobre el papel la diferencia era enorme. Además, los resultados frente a este equipo en las cinco últimas temporadas no invitaban al optimismo. Se habían perdido los cinco partidos en los cinco últimos años y tan solo se les había marcado un gol. En mi entorno los técnicos chinos me decían que si empatábamos ya sería un triunfo.

El proceso de mentalización con mi equipo empezó dos días antes del partido dándoles mensajes que quería que se les quedaran a los jugadores en sus cabezas, como que “nada es imposible hasta que se hace”. Y esta vez lo íbamos hacer. Íbamos a GANAR este partido. También les dije que no había que tener miedo, ya que nunca sabríamos de lo que seriamos capaces si no jugábamos con valentía y atrevimiento. Así GANARÍAMOS. La historia la íbamos a cambiar esta vez, y lo haríamos mirando hacia delante y no hacia atrás en lo que nosotros ya no podíamos hacer nada.

El partido comenzó y pronto Obafemi Martins (17) consiguió marcar. La alegría era enorme en todo el Estadio, pero enfrente seguíamos teniendo un poderoso equipo que pronto reaccionó y nos empató. Hubo dudas, nervios y un poco de respeto al rival. Pero casi al final del primer tiempo Martins consiguió marcar de nuevo y nos fuimos al descanso ganando.

Ordenamos mejor al equipo para presionar más y sobre nos mentalizamos en que lo queríamos ya lo teníamos, íbamos ganando y había que sufrir y luchar para conseguir lo que deseábamos: GANAR.  Y así fue.  El 13 de Agosto del 2016, será la fecha recordada en que por primera vez el Shanghái Shenhua venció a Guangzhou Evergrande.

Mantenemos una jornada más nuestra plaza de Champions en solitario, y un día después les he hecho saber a los jugadores que aún no hemos conseguido nada, pero sí sabemos lo que aún nos queda por conseguir. Alcanzar nuestro objetivo de esta temporada. Y para ello nuestra próxima meta es el partido de ida de las semifinales de copa contra el equipo de Jiangsu. Esperamos obtener un buen resultado y llegar así a la FINAL. Paso a paso. Golpe a golpe.

 

Un abrazo

Gregorio Manzano Ballesteros

 

 

 

 

Gregorio Manzano Ballesteros

Head Coach of Shanghái Greenland Shenhua