El ‘último emperador’

Manzano triunfa en China.

  • Gregorio Manzano cogió al Beijing Gouan y el equipo está alcanzando cotas antes inimaginables · El ‘Mejor entrenador de la Liga’ sueña ahora con ganar un título en China.
  • Testigo MARCA: Hay fútbol más allá de la Gran Muralla.

 

Nada más aterrizar en Pekín, cogió un rotulador y en uno de los laterales del autocar de su nuevo equipo, el Beijing Guoan, escribió: “Lucharemos por ser campeones”.

Apenas una temporada y media después, la consigna lanzada por Gregorio Manzano (Bailén, 1956) es una realidad que ha calado en su plantilla y ha devuelto la alegría a la bulliciosa afición del Gouan, único equipo de la capital que milita en la Super Liga china.

La revolución implantada por Manzano ha consistido, básicamente, en lógicas aportaciones tácticas, profesionalización en la metodología de entrenamientos, importantes mejoras en aspectos paralelos como nutrición o preparación física y, sobre todo, la introducción de un liderazgo didáctico y motivador. Todo ello ha llevado a una mejora sustancial en los resultados del equipo. Así lo entienden y aplauden los seguidores del Beijing Gouan, que ya no recordaban lo que era disputarle el título al poderoso Evergrande: equipo con un presupuesto muy superior y eterno favorito.

Ni los más viejos aficionados pekineses recordaban lo que era ganarle al Evergrande en su campo (el 0-1 del año pasado desató una histórica ‘invasión verde’ del aeropuerto para recibir a los jugadores), ni lo que era superar la ronda de grupos de la Champions asiática (algo que salvo sorpresa mayúscula lograrán la próxima semana), y muchos menos estar 21 partidos sin perder, como la racha establecida esta temporada, uno de los muchos récords que ha logrado. “El trabajo da sus frutos”, reconoce Manzano manteniendo un templado equilibrioentre orgullo y humildad.

“El balance de mi trabajo aquí es muy positivo. La evolución del equipo es un hecho, desde que llegamos hemos ido creciendo y ahora luchamos por la Liga y la Copa, es un reto apasionante”.
Manzano (que ha dirigido 411 partidos en la Primera división española) afirma que “sustancialmente el trabajo del día a día es igual que en España. La diferencia es que hay conceptos tácticos que enseñar y profundizar porque aquí en China no los tienen tan asimilados”. Sorteando el importante hándicap del idioma (entrena con tres traductores: de español, inglés y coreano), ha logrado “un compromiso importante de la plantilla”. Los futbolistas creen en el trabajo del técnico, “me han servido bastante mis conocimientos de psicología y pedagogía”, asegura. Y ahí están los resultados.

“Pase lo que pase, tú aquí ya vas a ser siempre el rey”, le dijo un importante directivo de su club tras pelearle la última Liga al Evergrande hasta el último suspiro. “Me están tratando maravillosamente bien”, afirma encantado mientras para una y otra vez, pacientemente, a atender peticiones de autógrafos o fotografías.

 

Momentos emotivos
“Está siendo una experiencia inolvidable”, dice con la Gran Muralla china de fondo, “tanto en lo personal como en lo profesional”. Manzano ha vivido en China momentos muy emotivos, sobre todo “cuando fui premiado como ‘Mejor entrenador de la Super Liga china’, una distinción que entrega la Federación tras los votos de capitanes y entrenadores”.

Gregorio Manzano se ha convertido en un ídolo muy querido dentro del fútbol chino, “que está en crecimiento y podría alcanzar una gran dimensión”. Una de sus labores, intangible, es ir aportando su experiencia y conocimientos para que su club, y por extensión la Liga, vayamejorando: “Queda aún bastante trabajo por delante en cuanto a las estructuras y la competición. Pero con el tiempo esta Liga crecerá”.

De momento, y adaptados a las peculiaridades propias del campeonato chino, el jienense y su equipo, tienen un sueño: “Ganar un título con el Beijing Gouan”. Rubricaría así su condición de ‘último Emperador’.

 

 

Juan Ignacio Gallardo. Beijing 29/04/15 – 12:37