Gregorio Manzano comanda la visita del Beijing Guoan a la redacción de MARCA

Sueña con cortar la hegemonía de Evergrande.

Gregorio Manzano aún tiene un sueño por cumplir en China. Por tanto, según reza el lema que encabeza su página web, le queda un largo camino Por recorrer. De ahí que en octubre renovara por dos temporadas con el Beijing

Guoan tras completar un debut de en- sueño en la Superliga: “El sueño es mejorar lo que uno ha realizado. Dar un pasito adelante. En la Liga queremos intentar luchar con Evergrande y, como poco, hacer un año tan bonito como el pasado”.

El afán de superación de Manzano y su staff —le acompañan Mami Quevedo, Toni Servera y José González— quedó latente en la visita que la plantilla al completo de Beijing Guoan realizó ayer a la redacción de MARCA. La Guardia Imperial confía en cortar la tiranía de Guangzhou Evergrande, que encadena cuatro Ligas seguidas pese a competir en inferioridad de condiciones.

“Es un reto difícil. Casi todos los jugadores chinos de Evergrande son internacionales y si dejan salir a un extranjero —ha suplido las bajas de Diamanti y Gilardino con las llegadas de Goulart y Alan— es para fichar otro mejor. Estos no gastan bromas”, sostiene Manzano. El técnico jiennen- se ya ha demostrado de lo que es capaz: “La pasada temporada, con el cuarto mayor presupuesto de la Liga, les llevamos al límite y peleamos la Liga hasta la última jornada”.

La marcha de Lippi, que deja su puesto a Cannavaro, y los fichajes de Conca (Shanghái SIPG) y Cahill (Shanghái Shenhua) abren el abanico de aspirantes al título. “Todo el mundo quiere estar ahí. Se está generando mucha competitividad y eso revaloriza el segundo puesto que logramos”, indica Manzano.

La llegada de Contra o la presencia de entrenadores de prestigio como Eriksson marca la inercia de un torneo al alza: “China es una Liga emergente. Dentro del mercado invernal, si no me equivoco, es el segundo campeonato que más ha invertido. Se han gastado cerca de 80-90 millones de euros. Hay mucho dinero para traer jugadores y entrenadores que aumenten el nivel”.

 

El camino inverso

La gran campaña del Beijing Guoan no ha pasado desapercibida en el Viejo Continente. De ahí que Zhang Xizhe, una de sus grandes promesas, haya recalado en el Wolfsburgo:

“Cuando llegué, me preguntaban por qué no había chinos en Europa. Un año después puedo decir orgulloso que el mejor jugador joven del Beijing Guoan ha recalado en un club puntero. Esto es solo el inicio. Existen muchos jugadores de calidad y se rumorea que otro de los míos podría acabar en España”. El Profesor Manzano sienta cátedra.

 

“El balance no podría ser mejor”

Gregorio Manzano está encantado en China. Tras dirigir 411 partidos en Primera, el exentrenador de Valladolid, Racing, Rayo, Mallorca, Atlético, Málaga y Sevilla está superando con nota su primera temporada fuera de nuestras fronteras.

“Me encuentro muy bien en el Beijing Guoan. Si hubiéramos tenido que hacer una evaluación previa cuando me marché, no podría hablar mucho mejor de lo que lo estoy haciendo ahora”, confiesa.

El técnico jiennense agradece la calurosa bienvenida que le han tributado en la Superliga:

“Me han tratado personal y profesionalmente de maravilla. Si me lo hubieran dicho antes, no me lo habría creído”.

La guinda a su gran año llegó con el premio al mejor técnico de la Liga: “En China hay grandísimos entrenadores. No voy ha descubrir ahora a Lippi, Eriksson, Batista… Lograr este galardón en tu primer año es una alegría tremenda. Vamos a ver si repetimos. Será difícil”.

 

Alberto Rubio

 

La campaña de los récords

Manzano batió la plusmarca de puntos, cuajó el mejor inicio…

Al Beijing Guoan solo le faltó un título para redondear una de las  temporadas más exitosas de sus 64 años de historia. Manzano finalizó segundo  a tres puntos de Guangzhou Evergrande con un plantel similar al que la temporada anterior había finalizado tercero a ¡26 puntos! De los de Lippi.

La Guardia Imperial cuajó su mejor inicio en SuperLiga  —sumó 27 puntos de 33—, batió su récord de puntos (67) y enlazó su mayor racha de victorias consecutivas (7).

Una pulsera se convirtió en el talismán de Manzano. Desde que se colocó el amuleto, el Beijing Guoan no perdió un partido. Una vez finalizada la temporada, la pulsera se sorteó y se recaudaron 10.000 euros que fueron destinados a fines benéficos.

La superstición, sin embargo, ha cobrado más fuerza que nunca. Varios miembros del staff técnico y de la plantilla lucían ayer la pulsera durante la visita a MARCA.

Manzano confía en que la suerte vuelva a estar de su lado en una temporada apasionante: “Hemos logrado llegar, pero ahora toca lo más difícil: mantenerse. Sería muy bonito poder acceder a octavos en la Champions de Asia”.

 

Rafa Casal